25 de noviembre de 2008

COMO VIAJAR AL DESIERTO DE MERZOUGA POR NOCHEVIEJA

Ante el clamor popular y el éxito que ha tenido pasar la Nochevieja en el desierto de Merzouga (cosa que no me extraña porque es una maravilla) explico un poquito cómo hacer para llegar allí.
Es muy útil la Guía del Trotamundos (Guide du Routard):

Pongamos como punto de partida Madrid

-Vuelo con easyjet Madrid-Casablanca: Precios razonables si se cogen con tiempo.
http://www.easyjet.com/

Una vez en Casablanca hay dos opciones para llegar a Merzouga: En coche o en avión.
Depende del tiempo que se tenga.

CASABLANCA-ERRACHIDÍA EN AVION:

Se puede consultar la página web de la Royal Air Maroc para ver si hay vuelos disponibles. Ahora mismo están muy baratos para Nochevieja

CASABLANCA-ERRACHIDÍA EN COCHE:

Es una buena opción, perfecta para conocer los paisajes del alto atlas, aunque el viaje es largo. Si se hace de un tirón por la Ruta hacia el Norte (que ahora explicaré), son 9 horas de coche.
Para hacer el viaje en coche conviene comprar un mapa de carreteras de Marruecos de Michelin.
Abrid este enlace para que podáis seguirme:
http://www.kasbahitran.com/fotostodoidiomas/datosutiles/moroccomap.pdf

Hay dos caminos posibles:

1) Ruta hacia el sur: Autopista de peaje hasta Marrakech. A partir de ahí, carreteras secundarias, pasando por Ouarzazate, las Gargantas del Dades y del Todra...
Hay que contar tal vez con pasar una noche en el camino para descansar, que la carretera es larga y hay que atravesar algún puerto de montaña con curvas como las de las fotos que puse el año pasado.

2) Ruta hacia el norte: Autopista de peaje hasta Meknes. Desvío a Midelt y, de ahí, directos a Errachidía.

En mi viaje hice la primera ruta a la ida y la otra a la vuelta. El viaje no se planeó con tiempo, nos quedamos sin plazas de avión, y a los 10 que éramos no nos quedo más remedio que coger el coche. Me alegro de haberlo hecho así en lugar de coger un avión porque el paisaje merece la pena. Pasamos de ver las dunas amarillas de Merzouga a atravesar un inmeso bosque de cedros en Ifrane y hasta llegar al mar en Casablanca.


Para dormir en Merzouga hay muchos sitios. Yo estuve en el Albergue Panorama, que organizaron una cena especial para Nochevieja. Muy importante llevarse ropa de abrigo porque hace mucho frío en el desierto. Si queréis alcohol, llevad lo que podáis de España porque os saldrá mejor de precio.

ALBERGUE PANORAMA : http://www.aubergepanorama.com/about-hotel-auberge-panorama.html

ALI EL COJO: Lugar por donde han pasado el 90% de los españoles. http://www.alielcojo.com/

En cualquier caso, una vez en Merzouga, merece la pena hacerse una ruta en 4x4, dormir una noche enmedio del desierto y disfrutar de las dunas del Erg Chebi.

Suerte y ánimo!!

19 de noviembre de 2008

ADIOS MARRUECOS, snif


Ya se acabó el chollo de Marruecos... pero he colgado en Facebook más de 100 fotos para recopilar un poquito algunas cosas de este año.
No las cuelgo aquí porque el sistema es muy muy lento ( en parte, si no he puesto más fotos este año, aparte de por pereza, ha sido porque me pasaba una tarde entera para hacer una entrada)
Y ahora...no digo que vaya a abandonar este blog.... porque más abandonado que lo he tenido será dificil... PERO AHORA LA PRIORIDAD SERÁ MI NUEVO BLOG EN EL DIARIO SUR SOBRE MALABO!!
PROXIMO DESTINO: GUINEA ECUATORIAAAAAL
Os venis???










GRACIAS

Hola a todos, corazones de Casablanca!!!

Al habla Rosío, desparecida en combate entre entrevistas, búsqueda de posibilidades por si la cosa laboral se pone chunga, visitas a amiguetes de Sevilla y otros puntos de España.

Esta entrada va a ser de esos de "cómo os quiero", asin que al que no le gusten estas ñoñerías, que no la lea... and to another thing, butterfly.
No os imaginais cómo os echo de menos. Me fui despidiendo de vosotros como pude y os mandé mensajes en el camino hacia Tanger hasta que me quedé sin saldo ni batería.
Luego, llegué a Málaga con penita en el cuerpo y sensación de extrañeza al no tener que pasar por la Avenida Massira elKhadra para volver a casa a dormir.
Un año intenso al que le sacamos tanto partido como el cuerpo nos lo permite; en el que nos apropiamos la ciudad y establecemos vínculos con desconocidos, conscientes de la brevedad de nuestra estancia.
Cuando termina abrimos los ojos, y nuestro semblante ha cambiado. ¿Somos ahora mejores? ¿Es nuestra mirada más amplia, más crítica, más cínica?
En cualquier caso, "nosotros, los de entonces, ya no somos los> mismos", que diría Neruda. Porque, como diría la Mala Rodriguez (pa no ponernos tan poéticos), "te hago un trato, lo tuyo pa mi saco", y es que en la medida en que interactuamos nos robamos unos a otros y nos apropiamos de las pequeñas parcelas de alegría, inteligencia y buenas ideas de los demás. Cómo no vamos a cambiar, panda de ladrones parásitos!!!! Que me habéis chupado la sangre, jeje, pero en menor proporción que yo a vosotros!!
Sólo quería agradeceros que, cada uno a su manera, me habéis hecho diferente; no sé si mejor... pero sin duda más lúcida y, creo, que más grande... o al menos con más cosas! que casi no me caben en el coche todo lo que me habéis ido regalando!

7 de mayo de 2008

Os tengo abandonados...



Ahora que por fin mi vecino de enfrente ha pagado internet, vuelvo a tener wi-fi, y POR FIN, voy a actualizar el blog!!!!!
Ahí van nuevas fotitos de el último viaje con destino EL SAHARA OCCIDENTAL por la carretera costera pasando por Oualidía, Safi, Essaouira, Agadir, Sidi Ifni y...finalmente... PLAYAS BLANCAS, donde las dunas saharaouis se meten en el mar.
Un viaje de 1800 kilómetros en 4 días... Impresionante
Es el tipo de cosas que en España no se me ocurriría hacer: coger un coche y subir hasta el norte de España sólo para un fin de semana largo. Pero estando en Marruecos, hay que aprovechar el tiempo como sea.



Esto es Oualidía, de donde salen la mayor parte de las ostras de Marruecos. Es un pueblecito de pescadores muy bonito. Tiene un cordón dunario con una apertura que permite la entrada del atlántico y forma una laguna de agua salada de unos 14 km de largo y que aumenta o disminuye con la marea. Un sitio ideal para coger coquinas, berberechos, centollos, erizos de mar, navajas... y otros mariscos de los que te puedes dar un atracón de los buenos.

Una vez que estuve en Oualidía, un pescador nos montó en su barca, nos fuimos hacia las rocas que se ven en la foto, hizo unas brasas y comimos centollo asado hasta decir basta :-)


Aviso a navegantes: Si alguien pasa por Oualidía, no comer nunca nunca en "L'araignée gourmande". La comida del pescador me sentó de gloria, pero comí en este restaurante y me cogí una intoxicación estupenda y estuve mu malita un par de días.



Pues allá que nos reunimos en Oualidía unos cuantos becarios (estos fueron becarios en El Cairo hace 2 años) , hicimos una fiestecilla, jeje, y al día siguiente nos pusimos rumbo a Safi.


Este es el paisaje de la carretera entre Oualidía y Safi

Y esta ciudad es Safi, conocida por su cerámica. Por lo demás, es una ciudad muy industrial con poco encanto, pero tiene la peculiaridad que el Atlántico no pega demasiado fuerte y tiene uno la sensación de estar frente a su Mediterráneo natal, y eso siempre reconforta.


Essaouira: En dirección al sur, pasado Safi. Es la capital del viento y del Windsurf. La Tarifa marroquí. En sus calles reina un ambiente surferillo y pseudo bohemio de lo más curioso.



Pero para curioso.... está el tema del pescado en Marruecos, como podeís ver en la foto, que nunca dejará de sorprenderme. A lo mejor es cosa mía, que con esto de que vengo de Malaga, donde ponen el mejor pescado que me he comido nunca, y por eso me he vuelto muy exquisita... pero es que no hay color (y sobre todo olor, jeje)
Pocos pescados he visto con auténtico olor, brillo y ganas de pegarle un bocao en crudo de fresco que parece.

El otro día conocí a un empresario español que se dedicaba a esto y que contaba historias de terror: el no ponerle hielo al pescado nada más sacarlo, igual dejan la mercancía al sol que a la sombra, no respetan las proporciones de ácido para conservar las gambas sino que se lo echa a mansalva como el que arroja sal en la carretera cuando nieva. El resultado es que algunas gambas se llevan todo el ácido y otras nada, de ahí que hasta ahora me haya comido 2 gambas en lo que va de año. Tienen una textura y un olor que... probablemente sean comestibles y no pase nada..... pero será que estoy mal acostumbrada a mucha calidad y por eso prefiero no catarlas....

Yo con mis centollos recien salidos del mar tengo bastante :-)


Y no será porque no se practica la pesca...






Estos son unos perrillos mu guapos que había por la calle



La fortaleza de Essaouira con cien cañones por banda..... Como se las gastaban estos morillos....

Y por fin llegamos a Legzira, una playa casi desconocida de marruecos a 10 km al norte de Sidi Ini, tal vez desconocida por aquello de que se acerca al Sahara Occidental y no se suele hablar mucho de la zona.

En cualquier caso, IMPRESIONANTE











Bueno, gracias a esta foto sabemos cuál es el problema con el pescado. No es que no se pesque bastante o que no esté fresco, es que los pescadores se nos distraen con las niñas, y así no hay quien arregle una red, apareje un barco o se vaya a por hielo pa que el pescao conserve propiedades.... si esqje.....


BUENO, Y POR FIN, PLAGES BLANCHES...
Hacen que merezca la pena las 12 horas de viaje de vuelta a Casablanca el domingo pasado. Marruecos podría ser un poco más pequeño y fácil de recorrer... claro que, entonces, no sería Marruecos ni nos gustaría tanto.









22 de enero de 2008

Rumbo al desierto por Nochevieja

Mi intención con este blog era que me acompañáseis este año. Por eso os propongo que os montéis en el coche conmigo y recorramos juntos el camino que va desde Casablanca hasta el desierto de Merzouga: Paisajes preciosos y esas cosillas a la marroquina que le dan tanta gracia al país, como esa estampa típica de 36 personas montadas en una furgoneta cargada hasta la bandera y con las puertas abiertas... jajajaja
















































Pero las imágenes no tienen desperdicio, ni su colorido, ni su gente (especialmente la gente, porque mires donde mires hay un tío, ya sea andando por la carretera, enmedio del campo o en lo alto de una colina)














Sin desperdicio tampoco la carretera que va hacia el valle del Dades por donde cogí el coche. Jeje, desde aquí veo la sonrisilla que se le habrá puesto a mi madre :-)













Las gargantas del Todra













En el camino de Casablanca a Ouarzazate, antes de llegar al valle del Dades, nos pasó algo que sólo puede pasar aquí. Empezó a llamarnos la atención que no parábamos de ver coches de policía, furgonetas y autobuses de militares circulando en dirección contraria a la nuestra. Unos 50 vehículos como mínimo sin exagerar mientras atravesábamos el Tizi-n-Tichka, un puerto de montaña a 2260 m. en el Alto Atlas, con curvitas como las de la foto hacia el valle del Dades.
Ya en la proximidades de Ouarzazate el paisaje cambia completamente y se pasa de una zona con montañas de hasta 4167 metros (como el monte Toubkal) a una enorme llanura como la de Castilla.
Mientras pasábamos por esa llanura, con un policía a cada lado de la carretera cada 20 metros que daba la espalda a los coches, empezamos a ver cada vez más banderas de Marruecos. Aumenta el número de policías. Hace rato que no se ven más furgonetas. Somos los dos únicos coches circulando. Comenzamos a ver vallas y algunas personas detrás de ellas, vestidas de domingo y con banderitas en la mano. Aumenta el número de personas hasta convertirse en un enjambre de chilabas, pañuelos y fotos del rey. "Y a mí que me da que su Majestad va a pasar por aquí", dijo alguien. Empiezan a aparecer algunos cochazos negros circulando en dirección contraria a la nuestra. Y nosotros que sólo queríamos buscar un sitio para comer. El enjambre nos lanza vítores y los policías nos miran alucinados como diciendo "oye, mustafá, ¿quiénes son estos que van en dirección contraria a la comitiva y quién es el iluminado al que se le ha ocurrido dejarlos avanzar hasta aquí?".
No nos da tiempo ni a ver qué hacemos cuando un policía para al primero de nuestros coches y me va indicando que pare el nuestro también.

"A ver, pipiolo, los papeles", sugiere con mirada de guardia siví al conductor del primer coche. Se queda con su carnet de conducir y nos dice que quitemos los coches de enmedio, que los aparquemos enmedio del pueblo, para lo que se ven obligados a retirar las vallas y a hacer recular al enjambre, que no sólo estaba nervioso con la visita real sino que además era la hora de la oración e iban de un lado para otro buscando un sitio para rezar. Ahora a ver quién aparca sin atropellar a un fiel (o infiel, según se mire) mientras miran a la meca. Unos minutos después de retirar los coches pasa la comitiva real, una fila de cochazos negros relucientes a 100 por hora por enmedio de la carretera, entre ellos su graciosa Majestad Mohammed VI, príncipe de los creyentes, quien gusta de conducir personalmente su propio coche.

Y que digo yo... ¿y si no nos hubiéramos quitado de la carretera? Pos sí que es fácil atentar contra la vida del rey aquí. Nosotros porque somos de naturaleza pacífica pero quién dice que en ese momento no pasamos de lo que nos indicaba el policía, seguimos en dirección contraria a la comitiva real y nos estrellamos a lo kamikaze contra su graciosa Majestad, montamos un magnicidio del copón y nos cargamos las relaciones hispanomarroquíes pa los restos con la tontería de ventilarnos al rey llevando encima la tarjetita de la Embajada.... Si ejque....

Pero vaya, le hago caso al policía y aquí no ha pasao ná. Sólo sé que tengo hambre. Me está bajando la tensión. Aparco el coche como Allah me dio a entender y me voy a buscar una Cocacola. Mientras, los ocupantes del coche 1 dialogan con el policía.

Que qué hacemos aquí, almas de cántaro, que si no hemos visto que venía el rey. "Pero si nadie nos ha parado". "¿Cómo qué no?", dice el policía, "pues a ver qué hacemos con vosotros, tendré que consultar con mis superiores".

Yo a lo mío. Sigo buscando una Cocacola y algo de pan, que me voy desmayando por las esquinas. Llego a una tiendecilla y, mientras me atienden, un tío que estaba cargando bombonas de butano deja caer una en el suelo contra unas piedras. "Esta gente tiene un sentido del peligro diferente", pienso.

Me cojo mi cocacola y mi pan más feliz que unas pascuas y a otra cosa, mariposa. A ver cuándo nos deja irnos el policia este, que se nos va a hacer de noche y todavía hay que llegar al Dades.

Esta gente de verdad tiene cosas que yo no es por ná... pero madre mía...

Y al fin, tras unos 600 km de carretera hacia el este de Marruecos en los que casi nos integrarnos literalmente en la comitiva del rey, llegamos a nuestro destino: Merzouga y las dunas de l'Erg Chebi

















Estas son las haimas para dormir, donde no sólo hacía un frío que pelaba (menos mal que 3 días antes estaba en la cama con fiebre) sino que además estaban situadas estratégicamente junto al establo de los dromedarios, que no pararon de hacer ruidos ni de producir estiércol en toda la noche.





Éstas estaban junto al hotel. Eramos unas 12 personas y, como no reservamos con demasiado tiempo, para cuando lo hicimos era el único sitio donde nos podían acomodar porque a todo el mundo se le había ocurrido la genial idea de pasar la Nochevieja en Merzouga. El desierto ya no es lo que era...
Y en unas haimas como esas pasamos también la segunda noche en Merzouga, enmedio de las dunas. Si alguna vez vais al desierto, llevaos un abrigo tipo siberia y un saco de dormir que aguante temperaturas bajo cero, y aún así... con que asomes la naricilla fuera se te queda helada. Lo ideal sería tener algún sistema de calefacción portátil que te de calorcito conforme andas. El agua de las botellas se queda como recién salida del frigorífico.

Lo mejor son las mantas que te dejan para dormir, como las típicas de pueblo que pesan un quintal, pero que como hace frío te echas un par de ellas por encima y te atrapan y no te puedes mover ni para darte la vuelta. Entonces te quedas ahí aprisionado, con los moquillos congelándose, intentando taparte la nariz pero da igual porque te entra frío hasta por las pestañas y, mientras los dromedarios hacen sus ruidos que suenan como si un elefante hiciera gárgaras, empiezas a quedarte dormido y piensas "qué bien, en cuanto me duerma no me entero de nada", y ahí es cuando te entran ganas de ir al baño, merde. Juras en arameo. "Ahdfasdhfkoenmciserkjfvoa...Pero si ya fui......". Será cosa del frío. ¿O me estará fallando la próstata? A ver quién es el guapo que se menea ahora. Pero si no te meneas, te meas. A ver... Te tienes que quitar de encima las dos mantas, salir del saco y todo eso con las 500 capas que llevas entre leotardos, pijama y cualquier cosa calentita que se hubiera puesto a tu alcance. Y entonces es cuando te agobias y empiezas a entender como se sentiría Espinete en una cama de velcro. Eres como una cucarachilla que lucha por salir de un charco de miel. Pero lo mejor viene cuando al fin lo consigues y te sientes super campeona :-) te mareas al ponerte de pie por el esfuerzo porque no te has curado del catarrazo que pillaste en España y te das cuenta de que ahora toca salir a bajarse los pantalones entre las dunas. Nota mental: para el próximo viaje me pongo una sonda.

Pero merecía tanto la pena. ¡Así que venga! Venid conmigo a las dunas. Elegid un dromedario y vámonos.













¿No os decidís? Lo entiendo, son tan monos. Bueno, os presento a Hassan, el dromedario que os va a llevar al desierto. Durante la próxima hora y media de camino entre la arena será vuestro mejor amigo.














Bueno, ala p'arriba. Me arranco por los Gipsy kings, ese Hotel California.

"Camino del desierto... el viento me despeina...."














Mires donde mires siempre hay un tío... hasta en el desierto
















Bueno, ya me callo y os dejo disfrutar del viaje.





































































24 de diciembre de 2007

La blanca Navidad llega, y nos alegra el corazón....

Así reza un villancico cantado todos los años sin excepción en mi casa tras la comida de Nochebuena. Y este año ha sido blanca de verdad porque nos ha caido una granizada en Torre del Mar de esas que quitan el sentío y salen hasta por antena tré.

Aquí es cuando empezaba a caer...

Y aquí es donde el nivel del agua y granizo continuaba subiendo y amenaza con cubrir el Clío de mi Tita Vitoria...

Y los demás coches del barrio....
Este es el estado en el que quedó la puerta delantera de mi casa....


Y esta la mía mamma desfaciendo el entuerto...

3 de diciembre de 2007

La cuestión del piso (Volumen 2) - Leer primero la primera parte: Este blog lo publica al revés

Y al final, nada ocurrió. El propietario del piso se arregló con el de los muebles. Nadie vino a molestarnos. Una transición digna de la renombrada española.

Imagino que os habrá llamado la atención un dato de la primera parte: ¿se van a ahorrar casi medio millón de pesetas? Increíble pero cierto. Entre la diferencia de precio de un piso a otro nos ahorramos unos 30.000DH. Vamos, 3000 euros. Que así dicho no es tanto, pero cuando dices "medio millón de pesetas" la cosa cambia y nos ponemos serios.

Eso sí, hay que amueblarlo. Pero ya es casi lo de menos. Y además también tiene su gracia recorrerse media ciudad buscando muebles en barrios y medinas. Unas negociaciones.... que ni en la ONU. Al final me subió hasta la fiebre.

La imagen del día: mi compañera Anna y yo, la una sobre la otra muertas de risa, en la parte delantera de una mini furgoneta carganda hasta la antena de colchones y muebles varios, entre los que iba casi encastrado el hijo o el nieto del conductor que le iba a ayudar a descargar, todo ello esquivando a la policía porque sólo podían ir dos personas delante e íbamos tres, mientras le indicábamos cómo llegar en el triste árabe marroquí que sabemos porque no sabía decir en francés ni "bonjour", dentro de una ciudad complicada de conocer, que de hecho ni este señor sabía guiarse porque no conocía ni las Twin Center, que será probablemente el sitio más conocido de Casablanca después de la Mezquita de Hassan II. Y ni que decir tiene que, al mismo tiempo, volviendo a negociar el precio del transporte por enésima vez.

Pero es que todo es un siempre un poco así. Siempre hay que estar alerta a que no te timen, te pierdan o te atropellen. Y una vez más, es parte del encanto de Casablanca.